Olivier Clerc, escritor franco-suizo especializado en desarrollo personal, utiliza en su libro La rana que no sabía que estaba hervida… y otras lecciones de vida, una analogía poderosa para ilustrar esta situación. En la narración, una rana colocada en una olla con agua cuya temperatura sube gradualmente no percibe el peligro hasta que es demasiado tarde. Este ejemplo nos ayuda a entender cómo las personas y las organizaciones caen en la «zona de confort», ignorando pequeños cambios perjudiciales hasta que se convierten en grandes problemas.
Aunque la ciencia desmienta la exactitud de la historia en términos reales, su mensaje es innegable. Como dueños de negocios, muchas veces alcanzamos un estilo de vida cómodo y nos relajamos, dejando que el entusiasmo inicial que motivaba a nuestro equipo se transforme en apatía o conformismo. Este fenómeno también se ve reflejado en los colaboradores, quienes pueden caer en rutinas que limitan su desempeño y su potencial de crecimiento.
Reconociendo el Estancamiento
Es complicado admitir que estamos estancados, especialmente cuando las cosas «parecen» ir bien. Nadie quiere aceptar que está haciendo un trabajo mediocre o que podría estar aportando más valor. Sin embargo, cuanto más se ignora esta realidad, mayor es el costo. Ahí es donde surgen los «hubiera»: “Si hubiera invertido en esa estrategia…”, “Si hubiera hecho ese cambio de socio…”.
El Poder de la Retroalimentación
Una de las formas más efectivas de superar este estancamiento es implementar un sistema de retroalimentación constante dentro de la empresa. Esto incluye tanto a los líderes como a los equipos. La retroalimentación nos ayuda a identificar nuestras fortalezas y áreas de mejora, construyendo el puente entre nuestra realidad actual y nuestro potencial ideal. Aunque a veces es incómodo recibir información que desafía la percepción que tenemos de nosotros mismos, esta práctica es vital para el crecimiento personal y empresarial.
El dramaturgo Henrik Ibsen llamó a este tipo de autoengaños «mentiras vitales»: consolaciones que nos contamos para no enfrentar realidades difíciles. Estas «mentiras» no solo afectan a los dueños de negocios, sino también a sus gerentes y equipos. Ser consciente de ello y promover la honestidad en todos los niveles es clave para una empresa que busca crecer de manera sostenible.
Cómo Implementarlo en tu Empresa
En mi experiencia como coach empresarial, he visto cómo incluso los colaboradores más brillantes pueden tener una percepción distorsionada de sus capacidades: algunos se subestiman y otros se sobreestiman. Un sistema de retroalimentación bien estructurado no solo corrige estas percepciones, sino que también fomenta un entorno donde todos están alineados hacia los mismos objetivos.
Te invito a reflexionar: ¿Qué tan claro tienes tú y tu equipo de trabajo qué quieren y qué no quieren? ¿Cómo perciben su punto de partida? ¿Están implementando la práctica de la retroalimentación de manera sistemática?
Da el Primer Paso
No esperes a que las circunstancias te obliguen a cambiar. Como líder, toma la iniciativa para construir ese puente hacia el futuro que deseas para tu empresa. Si necesitas guía para comenzar este proceso, estoy aquí para ayudarte.



